“Dios salve a la Reina” es una frase de sentimiento patriótico que todo ciudadano de la Mancomunidad Británica reconoce de inmediato. Expresa la esperanza de un largo reinado de la soberana y el respeto por su lugar prominente en la vida nacional, y figura en todas las proclamaciones formales que vienen de la Corona. Expresa la esperanza de que Dios venga en ayuda del país en momentos de necesidad.