Recientemente, Arabia Saudita convocó al líder palestino Mahmoud Abbas a Riyadh, donde aparentemente recibió órdenes de seguir el plan de paz redactado por la administración Trump (The Times, 14 de noviembre de 2017). Anteriormente, el primer ministro del Líbano aparentemente había sido convocado a Arabia Saudita, una acción que según él realizo para evitar un plan de asesinato (New York Times, 22 de noviembre de 2017). Mientras estuvo en Riyadh, dijo que renunciaría como primer ministro, algo que muchos creen que ocurrió bajo la presión del príncipe heredero saudita.