Como han observado múltiples científicos honestos, una de las principales razones de la búsqueda de explicaciones puramente físicas para los fenómenos es demostrar que Dios no es la respuesta. ¿Por qué? Porque, si Dios no existe, entonces la Biblia queda anulada, junto con la ley moral que enseña. En resumen, las personas no aceptan que alguien les diga cómo deben vivir sus vidas, ni siquiera su Creador.