El censo canadiense del 2016 puso de relieve los dramáticos cambios que, hasta ese momento, se habían producido en los hogares canadienses. Los informes censales anteriores ya habían demostrado que el núcleo familiar (un padre, una madre y dos o más hijos), estaba siendo reemplazado por una variedad de supuestas alternativas. La verdadera sorpresa del censo del 2016 fue la estructura familiar, que se había convertido en la más común en Canadá: